
La llegada de fabricantes chinos como BYD, MG, Xpeng o Zeekr es hoy una paradoja para las arrendadoras europeas: ofrecen un precio de adquisición muy atractivo, pero su comportamiento en el mercado de seminuevos genera provisiones por deterioro sin precedentes.
A finales de 2024, el precio promedio de un eléctrico usado en Europa ya había caído por debajo del de su equivalente de combustión. Con las marcas chinas ganando participación, las financieras están reestructurando sus modelos de riesgo con cuatro mecanismos.
1. El riesgo de “marca huérfana” y las recompras
Los fabricantes chinos renuevan su tecnología con tanta velocidad que los modelos anteriores pierden valor muy rápido. Además, desde octubre de 2024 la Unión Europea aplica aranceles compensatorios de hasta 35.3% a estos vehículos, adicionales al arancel general, y existe el riesgo de que alguna marca se retire del continente y deje flotillas sin refacciones ni soporte.
Para protegerse, las grandes arrendadoras evitan absorber el riesgo de valor residual de las nuevas marcas asiáticas y condicionan la compra a acuerdos de recompra: el fabricante o importador se obliga a recomprar la unidad a un valor predeterminado en el mes 36 o 48.
2. Extender el ciclo del arrendamiento
Lanzar un eléctrico chino de tres años a un mercado de usados saturado garantiza una pérdida. Por eso, las arrendadoras prefieren conservar el activo más tiempo y promueven activamente las extensiones de contrato, que reducen de forma significativa la exposición al riesgo de valor residual.
3. Arrendamiento en varios ciclos
En lugar del modelo lineal “compra, renta a tres años, venta”, el mercado adopta esquemas en cascada: el vehículo pasa por un primer ciclo corporativo, se reacondiciona y entra en un segundo o tercer ciclo de arrendamiento para pymes o particulares. Al repartir la depreciación en 6 a 8 años con ingresos recurrentes, el valor de venta final pesa mucho menos en la rentabilidad.
4. Telemetría para proteger la batería
El valor de un eléctrico depende casi por completo de la salud certificada de su batería. Por eso los contratos incluyen monitoreo en tiempo real: si el usuario abusa de la carga rápida o descarga la batería por debajo del 10% de forma sistemática, el sistema genera alertas preventivas para proteger el valor del vehículo.
La lección: la flexibilidad bien estructurada protege a todos
Extender ciclos, definir el valor residual con claridad y dar opciones al cliente son justamente los principios de Uniqar Flex: arrancas a 60 meses con un residual fijo y, desde el mes 37, decides si continúas con una renta menor, compras o devuelves.
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